Brecha Digital y Apropiación Social de Tecnología, una relación irrenunciable cuando se habla de TIC para el Desarrollo

Frente al escenario social actual, no cabe duda que nos vemos enfrentados a un tipo de desigualdades que guardan relación con las posibilidades de desarrollo que tienen hombres y mujeres en la Sociedad del Conocimiento (Pimienta, 2007). Entendido así, el desarrollo está sujeto a las oportunidades de acceso a la tecnología y sus contenidos. En [...]

Frente al escenario social actual, no cabe duda que nos vemos enfrentados a un tipo de desigualdades que guardan relación con las posibilidades de desarrollo que tienen hombres y mujeres en la Sociedad del Conocimiento (Pimienta, 2007). Entendido así, el desarrollo está sujeto a las oportunidades de acceso a la tecnología y sus contenidos. En los casos donde unos tienen más oportunidades de acceso sobre otros, es que se reconoce que existe una “brecha”, la que en tiempos de TIC se denomina “Brecha Digital”.

En general, se entiende por Brecha Digital “la separación que existe entre las personas, (comunidades, estados, países…) que utilizan las TIC como una parte rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que  aunque las tengan no saben como utilizarlas” (Serrano & Martínez, 2003).

Desde una perspectiva menos apegada al “acceso” Pippa Norris reconoce que la  brecha  digital  no  es  una nueva división social, sino que es como un espejo de  las desigualdades sociales previamente existentes en el  uso de  tecnologías de  comunicación (Norris, 2001). De ahí que algunos autores prefieren hablar de “desigualdad digital” (digital inequality). Dicha desigualdad se da entre personas que, aún teniendo acceso formal a Internet, se insertan en la red de manera más precaria.

En definitiva, como lo señalan las definiciones, la Brecha Digital alude entonces a las diferencias en el acceso y uso de las TIC`s que tienen distintos grupos de la población, comprendiéndose que la Brecha Digital es una problemática social de nivel mundial que impacta en las democracias de los Estados. Pero específicamente, ¿qué es lo que se afecta? ¿desde dónde? Para ir aclarando este tipo de cuestionamiento es que Neil Selwyn, en el 2004, hace una reorganización y clasificación de la Brecha, también en un intento de ampliar el concepto más allá del desigual acceso y uso funcional de la tecnología.

Selwyn propone estudiar la Brecha Digital como una jerarquía de acceso a diversas formas de la tecnología y en diversos contextos, dando lugar a distintos niveles de participación y sus consecuencias. Es así como los elementos que Selwyn  define que los componentes de un concepto de Brecha Digital son:

Acceso formal y teórico a las TIC y sus contenidos

Acceso efectivo a las TIC y sus contenidos

Uso con sentido de TICs

Apropiación de las TICs y sus contenidos

Resultados reales y percibidos

Consecuencias reales y percibidas

Considerando que el estudio de la Brecha Digital es un fenómeno complejo, Garrido ha adherido a la propuesta de Neil Selwyn y la ha relacionado con los principios de la Apropiación Social de Tecnologías (que será visto con mayor profundidad en el siguiente item). Para comprender aquello es necesario preguntarse antes que si la Brecha Digital- según Selwyn- se organiza en función de aquellos 6 componenetes ¿cuál o cuáles son los componentes de la ASTIC que permitirían identificar claramente la relación entre este concepto y Brecha? Una pista la entrega el Modelo de Apropiación Social de TIC desarrollado por el CIISOC, donde se explica que para comprender y favorecer la ASTIC es necesario conocer el Capital Informacional de los sujetos y la comunidad, entendiéndolo como los recursos disponibles tanto a nivel personal como social, que se encuentra distribuido asimétricamente y abarca: i) la capacidad financiera para pagar la utilización de redes electrónicas y servicios de información; ii) la habilidad técnica para manejar la infraestructura de estas redes; iii) la capacidad para buscar y evaluar información; iv) la motivación activa para aplicar la información y contenidos a situaciones sociales. (Mora & Garrido, 2009:13)

En palabras simples, el Capital Informacional es aquel recurso (potencialmente) disponible en la comunidad, que está estrechamente vinculado a los usos con sentido y la apropiación social de las TIC, lo que permitiría comprender que en la medida que se avanza hacia la superación de la Brecha Digital, se está avanzando también hacia mayores grados de apropiación y vice versa, mientras más apropiación menos Brecha.

Tal declaración queda graficada en la propuesta de Garrido, al mirar las etapas de Selwyn de manera piramidal, en un estrecho correlato entre Brecha Digital, Apropiación Social de Tecnologías y Capital Informacional (Garrido, 2007).

Para comprender y profundizar el concepto de “Apropiación Social de Tecnologías”, es necesario iniciar analizando la raíz del concepto: “apropiación social” será entendida en esta investigación como lo indica María Isabel Newman:

… el proceso por medio del cual grupos sociales marginales del sistema económico capitalista interactúan con la propuesta cultural, económica, organizacional y de consumo de ese sistema mediante formas de adjudicación de nuevos sentidos, usos y propósitos que actúan como filtros y les permite mantener su propio horizonte de comprensión del mundo. En un doble movimiento de resistencia y negociación, estos grupos sociales resisten al cambio o cambian para mantenerse intactos. Pensar la apropiación social permitiría comprender cómo Latinoamérica ha resistido más de 500 años de colonización, aculturación, y transculturación (Neüman, 2008, 2)

Entendido así, la apropiación social es la búsqueda del sentido, y esta declaración cobra aún más peso cuando se sitúa en el contexto Latinoamericano, un pueblo que ha debido apropiarse- a la fuerza- de prácticas culturales y estructuras organizacionales que no le pertenecían (Neüman, 2008).Tal como lo plantea el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, es urgente repensar una forma para construir conocimientos sobre la base del reencuentro y la reapropiación de los saberes y con ello consolidar una manera de hacer, de apropiarse de la realidad, de construir saberes, desde la valoración de la propia cultura, en un contexto donde históricamente “lo propio” se ha caracterizado por estar ausente (de Sousa Santos, 2008).

En síntesis, la transformación de una realidad que haga presente lo ausente y propio lo ajeno, debe concebirse como un proceso de apropiación mancomunadamente social.

En el contexto de la SC, tal como se ha venido declarando en esta investigación, la creatividad y la valoración de los saberes cobran un rol constitutivo, aún más cuando la construcción de conocimientos está mediada por las TIC. Por tanto, quien interactúe con las tecnologías, se verá enfrentado o enfrentada a una forma particular de apropiación de la realidad, donde se hace necesario conocer y usar con sentido las tecnologías, con el fin de transformar lo ausente en presente.

Entendido así, se hablará de apropiación social de las tecnologías (en adelante ASTIC) para comprender el fenónemo de la apropiación de la realidad, con el fin de la transformación social, en tiempos de TIC.

Para el investigador Javier Echeverría, la ASTIC se logra en la medida que las herramientas TIC se incorporan a las acciones humanas, haciendo posible que los sujetos y las organizaciones “incrementen su espacio de capacidades conforme hacen suyas esas tecnologías” (Echeverría, 2008, 7). Otro elemento que aporta este autor, es que cuando se habla de  ASTIC no se está hablando de una herramienta tecnológica sobre otra, más bien se refiere a un complejo sistema tecnológico a disposición de la construcción de nuevos y sentidos conocimientos (Echeverría, 2008).

Referencias:

De Sousa Santos, B. (2008). “Conocer desde el sur”: para una cultura política emancipadora. Edit. Universidad Bolivariana S.A 2da Edición: Santiago.

Echeverría (2008)  Apropiación social de las tecnologías de la información y la comunicación. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad – CTS, enero, año/vol. 4,Nº 01 pp. 171-182.REDES Centro de Estudios sobre Ciencia, Desarrollo y Educación Superior: Bs Aires. Disponible online en: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/924/92441011.pdf

Garrido, R. (2007). Young indigenous leaders, ICT and cognitive justice: a route towards social justice through participative action research Thesis. University of Bristol

Mora, F; Garrido. R (2009) Modelo de apropiación social de tecnología de información y comunicación para telecentros del Programa Quiero Mi Barrio Centro de Investigación de la Inclusión Digital y la Sociedad del Conocimiento- CIISOC UFRO: Temuco

Neüman, M. (2008) La apropiación tecnológica como práctica de resistencia y negociación en la globalización. Centro de Investigación de la Comunicación y la Información, CICI-Universidad del Zulia. Available on line at: http://www.alaic.net/alaic30/ponencias/cartas/Tecnologia/ponencias/GT18_14%20Neuman.pdf

Norris, P. (2001) Digital Divide: Civic Engagement, Information Poverty, and the Internet Worldwide. Cambridge University Press. Disponible on line en: http://www.hks.harvard.edu/fs/pnorris/Books/Digital%20Divide.htm

Pimienta, D. (2002) La Brecha Digital: ¡a ver a ver! Funredes. Disponible on line en: http://funredes.org/mistica/castellano/ciberoteca/tematica/esp_doc_wsis1.html

Selwyn, N (2004) Reconsidering Political and Popular Understandings of the Digital Divide Publicaciones SAGE. Disponible on line en: http://nms.sagepub.com/cgi/content/abstract/6/3/341

Serrano, A; Martínez, E. (2003) La Brecha Digital: “Mitos y Realidades”. Editorial UABC: México D.F. Disponible on line en: http://www.labrechadigital.org/labrecha/index.php?option=com_content&task=category&sectionid=4&id=14&Itemid=29

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